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13feb.

Contagio, causas y prevención de la difteria  

La reciente muerte de un niño, sumada a la confirmación de cuatro casos positivos este año en la República Dominicana, ha fijado la atención, hacia la difteria, una infección de alto contagio que afecta principalmente las vías respiratorias superiores como nariz, aminadla, faringe y laringe así como también la piel, con el riesgo de una posible obstrucción.

En caso severo la bacteria que la causa genera una tocina, que da lugar a una espesa plaga de gris o blanca en el fondo de la garganta, que dificultad la respiración o deglución de los alimentos.

Además el producto toxico podrían fallos en órganos como corazón, hígado y riñón, en caso de expandirse al torrente sanguíneo. Esta infección puede transmitirse por secreciones nasales o faríngeas de una persona contagiada a través de la tos y el estornudo o por contacto con artículos contaminados por la bacteria.

Entre los principales factores de riesgo de contagio, están la falta de vacunación, situaciones ambientales en hacinamiento y la higiene deficiente, y es que como evidencian los antiguos y reciente casos todas personas no vacunada contra este virus está en una alta situación de riesgo de contraer la enfermedad.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) una ronda básica de tres dosis administrada en el curso del primer año de vida asienta la basases para adquirir inmunidad vitalicia.

En ese sentido, el esquema de inmunización del país contempla la aplicación de la primera dosis de vacuna contra la difteria a los dos primeros meses del nacimiento del niño, seguido de una segunda dosis a los cuatros meses y la tercera se administra a los seis meses y las próximas dos dosis de refuerzo se colocan entren los 18 meses y 14 años de edad.

Por: Luisanna Medina Sabá.

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